Sara Barcenilla: "Hemos visto un cambio en la sociedad. Hay más conciencia y respeto"

Entrevistamos a la presidenta de la asociación FeliniSave, que lucha por el derecho a vivir de los gatos callejeros

27/06/2021 8:12 | Adrián Carrasco

Sara Barcenilla es la presidenta de FeliniSave, una asociación arandina que se encarga de la protección animal de gatos sin hogar. Actualmente cuenta con 30 voluntarios y ha logrado ayudar a más de 250 gatos. Hablamos con ella para conocer mejor su funcionamiento y los protocolos de actuación.

- ¿Cuándo surge la idea de agruparse y formar una asociación que se encargue de la gestión de colonias felinas?

-El inicio surge de manera muy humilde a principios del 2019. No surge originalmente como idea de formar una asociación, sino como interés común de colaborar por el mal estado en el que se encontraba una colonia felina en la zona de la Virgen del Carmen. Entonces, cuando conseguimos hacer lo que pretendíamos, pensamos que asociándonos podíamos lograr aún más.

- ¿Pedistéis consejo a otras asociaciones, como la Asociación Nacional Amigos de los Animales, para conocer mejor los procesos legales?

-No, no contactamos con ninguna. Nos leímos la ley de asociación y decidimos lanzarnos al vacío.

- ¿Quién cubre los gastos de un nuevo gato? ¿De dónde proviene la financiación?

-La asociación se financia con donaciones de particulares y cuotas de socios, además de cualquier tipo de actividad que llevemos a cabo. Al principio teníamos que poner nosotros de nuestro propio bolsillo, pero, poco a poco, realizando eventos e informando de lo que hacíamos, empezó a haber más donaciones. Igualmente, además de los gatos accidentados, nuestra función es hacer CER (Captura, Esterilización y Retorno), por tanto, lo primero con todos es llevarlos al veterinario.

- ¿Sabes decirnos una cifra orientativa de los gastos que supone un nuevo gato?

-Depende mucho de la situación en la que llegue. Un gato sano que solo necesita manutención del tipo comederos, areneros, atención veterinaria básica, vacunas y demás; alcanzaría los 200€ más o menos. Sin embargo, estos son la excepción, ya que la mayor parte de los gatos vienen en peores condiciones: infecciones, amputaciones o cegueras. Por ejemplo, el caso de Coro, que se hizo relativamente famoso en la comarca, fue conocido porque apareció en Mambrilla atropellado con las dos patas trastearas destrozadas. Hubo que amputárselas, hacerle analíticas constantes y los costes alcanzaron más de 1.000€. Luego, también tenemos gatos con leucemia que no encuentran adopción y eso es un mantenimiento que puede alargarse años.

- Ahora mismo, ¿cuál es la máxima necesidad?

-Enseguida te hubiese dicho dinero, pero sí que es cierto que hemos visto, a raíz también de encontrarnos con casos más difíciles, una necesidad de voluntarios. Además, depende de la temporada, hay momentos en los que no hay dinero, pero luego, hay otros momentos en los que podemos pagar las deudas, pero no encontramos casas de acogida. Las carencias son todas dependiendo del momento.

 

 

- Si alguien se encuentra una colonia o un gato solo, ¿cómo debe actuar?

-Depende de las circunstancias. En casos muy graves, si el gato está herido o enfermo visiblemente, cogerle y llevarle a un veterinario. Luego, si no está herido, es muy importante tener en cuenta el tema de las madres. La gente, con muy buenas intenciones, ve un cachorro, lo coge y se lo lleva. Pero lo cierto es que la madre puede estar trasladándole, buscando comida o cazando. Entonces, lo primero es intentar asegurarse si hay una madre. Ahora bien, las circunstancias te darán pistas de la situación. Si ves un cachorro en un motor, no esperes. Intenta sacarle porque puede morir asfixiado. Y por último, si ves a un gato adulto y en buen estado, muchas veces es mejor dejarle en paz.

- Y, por el contrario, ¿qué no deberíamos hacer?

-Las personas tienen que pensar qué pueden hacer ellos mismos. Muchas veces directamente se contacta a asociaciones, refugios o veterinarios y estos responsables están saturados. Por tanto, primero debemos pensar en qué podemos hacer nosotros. Aún así, si las circunstancias superan las capacidades, sí que es recomendable contactar con una asociación.Luego algo que tampoco deberíamos hacer es darles comida a lo loco, porque hay que alimentar de forma controlada

- Ahora en verano, ¿estas colonias corren menor riesgo al disfrutar de una mejor meteorología?

-Para nada, porque, por ejemplo, el mayor porcentaje de gatos que encontramos en motores es en verano, porque es la época de nacimiento y abandonos de camadas. Muchos cachorros se pierden y buscan un sitio donde refugiarse. Por su parte, en invierno hay mucho menos cachorros y los gatos adultos tienen más reflejo de huída cuando oyen un ruido en el coche. Aunque sí es cierto que con Filomena, hemos visto una situación totalmente nueva. Muchos gatos se refugiaron en garajes y portales, y luego no sabían salir por el miedo y pánico. Entonces, primavera y verano no es una mejor época.

- Comenzasteis la actividad en octubre de 2019, ¿cómo ha afectado la pandemia a los gatos callejeros?

-Afectó porque hubo más embarazos y partos. Se suspendió la esterilización, no había intervención humana y el clima era óptimo, por tanto, hemos notado un celo casi constante. Encontrabas cachorros o madres embarazadas en unos meses que no eran propios. Entonces, nos tuvimos que poner las pilas para volver a controlar la situación y vamos, todo lo no hecho, lo hicimos.

- ¿Creéis que con el tiempo podríais expandiros y también gestionar colonias felinas de la comarca?

-Ojalá. Nosotras inicialmente limitamos nuestra actividad a Aranda por la falta de medios. Si nosotras pudiéramos, actuaríamos en cualquier sitio. Por eso, cuando nos llegan avisos de pueblos, pedimos que ellos también arrimen el hombro. El que abarca, poco aprieta. Casos muy graves como el de Coro, pues nos desplazamos. En Milagros y Villanueva que ha aprobado el CER, intervenimos. Y cuando tengamos suficientes voluntarios o medios, por supuesto que nos encantaría actuar en la comarca.

- Entre esas iniciativas, recientemente organizasteis una jornada de salud y deporte, ¿tuvo una buena acogida?

-A principio pensamos que tuvo una acogida fría, pero es cierto que si no quieres el máximo, te sientes insatisfecho. Sí que nos hubiera gustado más gente, pero estuvimos contentas y la gente estaba a gusto. Así que una acogida media.

- ¿Cuál es la previsión para los próximos meses?

-Creemos que va a haber más voluntarios porque estamos expresando la necesidad y dando el puñetazo en la mesa. Cualquiera que le motive esta causa, cualquier gesto, tenemos la confianza de que se una. Además, hemos visto un cambio en la sociedad en general. Hay un mayor interés por saber cómo hay que hacer las cosas y la postura en Aranda ha mejorado. Hay más conciencia y respeto.