Nace la primera granja de gallinas camperas de la comarca

Páramo del Cid ubicada en Caleruega invierte 30.000€ en su nuevo negocio

26/06/2021 7:26 | Adrián Carrasco

A comienzos del 2021, el Instituto Nacional de Estadística realizó una encuesta a más de 3,4 millones de empresas. El 4,4% preveía el cierre antes de la llegada del verano. Sin embargo, afortunadamente ha habido negocios que no solo han sido capaces de mantenerse a flote, sino también de crecer. Este es el ejemplo de la empresa Páramo de Cid, ubicada en Caleruega, que acaba de incorporar un nuevo proyecto: una granja de gallinas camperas.

La firma calerogana abrió sus puertas en enero de 2017, tras dedicar tres años a familiarizarse con el modelo de negocio y recibir el mejor asesoramiento. Su principal actividad es la explotación de pollos camperos, no obstante, consideraron necesario “aumentar y diversificar el negocio”. “Ya teníamos los pollos camperos. Este era el siguiente paso para rentabilizar la empresa”, nos comenta Fernando Núñez.

Es la primera granja de gallinas camperas de la Ribera del Duero, cuenta con instalaciones de 30.000 m² y la venta de huevos se realiza a nivel comarcal. Asimismo, la alimentación es totalmente natural, los animales disponen de libertad las 24 horas del día al aire libre y su mayor prioridad es buscar el bienestar animal.

La inversión total ascendió hasta los 30.000€ y actualmente cuentan con 500 gallinas. Por su lado, el número de pollos es superior, alcanzando los 800. Las ventas de pollo dependen más de la temporada, puesto que “en navidades podemos llegar a tener hasta 3.000”, alega el fundador.

Ser la primera empresa de la comarca se podría percibir como una ventaja competitiva. No obstante, se muestran escépticos y remarcan la importancia del trabajo: “Hay que hacerlo bien, proporcionar un buen servicio y darnos a conocer”.

Su modelo empresarial apuesta por un producto de calidad. Sin embargo, esta clase de explotación es costosa y requiere de unas características incompatibles con el nivel de producción actual. Las gallinas camperas demandan de 4 m² de parque al aire libre por animal, mientras que las naves de jaulas llegan a aglutinar hasta 30 o 40.000. Los pollos camperos, por su parte, requieren solo de 1’5 - 2 m², sin embargo, “ahora mismo para la densidad de humanos, es imposible que toda la producción se pueda producir de esta manera”. Por ello, “siempre habrá explotaciones pequeñitas”, nos comenta Núñez.

Sus objetivos para este 2021 son superar los obstáculos que supone la distribución propia, ya que no interviene ninguna distribuidora comercial, y aumentar progresivamente su ganado hasta las 1.500 gallinas, lo cual significaría “construir otra nave en Caleruega”.