Las peleas de la calle Hospicio continúan los fines de semana

También un conductor se salía de la vía en el casco urbano dando positivo

28/06/2021 8:42 | Begoña Cisneros

La reapertura del ocio nocturno en Aranda vuelve a poner en entredicho si la ciudad está preparada para  cumplir dos objetivos: por un lado permitir que se desarrolle ese ocio de forma adecuada y por otro lado respetar el descanso de los vecinos y su seguridad.

Y es la calle Hospicio de la capital ribereña la que sin duda vive más de lleno estos dos problemas, las dudas sobre si sus habitantes y los que por allí pasan están seguros, y el interrogante en el momento en el que se van a dormir sobre si no serán despertados por la música de los locales cercanos, el ruido de las personas que se encuentran por la vía pública o por broncas está patente cada noche.

Eso sucedía este sábado. Sobre las seis y media de la mañana eran despertados por una pelea que tenía lugar en la calle en la que participaban varias personas. El aviso de los propios vecinos llevó a que hicieran acto de presencia dos dotaciones de la Policía local que si bien ayudaron a dispersar a algunos de los participantes otros continuaron lanzando amenazas incluso delante de los agentes, que se vieron obligados a reducir a algunos. Hasta allí llegó también un vehículo de la Policía local y una ambulancia del servicio de emergencias. Aunque hubo varios lesionados ninguno quiso ser atendido por los sanitarios.

La noche siguiente, desde la Policía se aumentó la presencia policial, algo que, defienden los vecinos, debiera ser habitual sobre todo en el momento del cierre de los establecimientos.

 

Accidente en la Avenida Castilla

Y casi coincidiendo en el tiempo, sobre esa misma hora tenía lugar en la avenida de Castilla un accidente que producía el conductor de un vehículo cuando se salía de la vía. Chocó contra una farola y tras el golpe intentó huir con la finalidad de no ser identificado, pero los policías locales consiguieron dar con él.

Se le realizó la prueba de alcoholemia y daba positivo, además de tener que ser atendido por el servicio de emergencias que le trasladaba al hospital arandino.