Indignación en la familia de la joven que falleció en un accidente de la Avenida Castilla

No entienden que la juez no haya impuesto la pena máxima al culpable, que conducía ebrio

09/07/2021 15:09 | Begoña Cisneros

La familia de Lucía del Mazo, la joven de 22 años que murió en 2018 en Aranda de Duero a causa de un accidente de tráfico provocado por un conductor que dio positivo en alcoholemia, se siente indignada al conocer que la sentencia que el Juzgado de lo penal de Burgos condena al culpable a dos años de prisión. Una pena que, al no contar con antecedentes, eximirá al conductor de ir a la cárcel.

La jueza considera que el acusado es culpable de un delito de homicidio por imprudencia grave y dos delitos de lesiones por imprudencia grave y el código penal establece para ese delito de homicidio prisión de entre uno y cuatro años, por lo que la acusación particular solicitó la pena máxima. De todas formas, la magistrada considera como circunstancia atenuante el hecho de que el hombre haya abonado una cantidad mayor de dinero que el que le correspondería como indemnización. “No hay ninguna duda que el dinero no palía el sufrimiento de las víctimas, pero la realidad es que ningún otro modo tiene el acusado de reparar el daño causado si no es económicamente”, se indica en la sentencia, que tiene en cuenta otros supuestos en los que se ha hecho un esfuerzo económico importante entendiendo que abonar más dinero de la indemnización “es un esfuerzo importante” que lleva a bajar la pena “en uno o dos grados”.

“Embargados por el dolor los perjudicados han manifestado que quieren que el acusado entre en prisión, que sólo entienden que así se haga justicia. Pero ello no es cierto ni puede compartirse por esta juzgadora”, explica la jueza, señalando que la pena de prisión “ha de cumplir unos fines y su finalidad ha de ser la reeducación y reinserción del penado”.

La familia, explica la madre de la víctima Alicia Puertas, está decidida a recurrir a la Audiencia provincial una sentencia que considera que “no es justa” y advierte que están dispuestos a acudir al Supremo si hiciera falta. “No entendemos que el hecho de que haya reconocido que tomó alcohol y que nos pidiese perdón lo considere como atenuante”, manifiesta dolida la madre. “Aquí la única que ha perdido es Lucía y este señor va a quedar libre y quien dice que no haga lo mismo, si se soluciona todo con dinero”, comenta.

El descontento con el procedimiento no llega ahora con la sentencia, sino que tampoco gustó nada a la familia que “antes de entrar al juicio el fiscal llamó a mi marido para preguntarle que qué le parece que le pongan un año de pena. Mi marido le dijo que no, que nosotros pedíamos la pena máxima que eran cuatro años y que nuestro único consuelo era que este señor pague lo que ha hecho yendo a la cárcel”, termina diciendo.

 

Hechos

El accidente tuvo lugar sobre la 1:15 horas del 18 de febrero de 2018. El acusado conducía un vehículo por la Avenida de Castilla bajo los efectos  del alcohol (0,88 mg/l), sin alumbrado y con una velocidad excesiva. Chocó con el vehículo que se encontraba circulando justo delante, que conducía la joven fallecida, que viajaba junto a su marido y su hija de dos años. El impacto provocó el desplazamiento del coche 86 metros hasta chocar con un árbol y una señal de tráfico situado en la mediana con el resultado de la muerte de la conductora, problemas en la espalda al marido y fracturas y hematomas en la pequeña