Se inician las auditorías para la marca ‘Lechazo de Aranda'

En breve ASOHAR presentará la marca y dará a conocer los doce asadores certificados

20/10/2021 10:45 | Begoña Cisneros

Justo antes de la pandemia los asadores de Aranda y la Ribera conseguían la marca colectiva ‘Lechazo de Aranda’, una certificación que garantiza la trazabilidad del producto y el servicio en restaurantes que muy pronto los asadores de la capital ribereña, junto con otros de la zona, podrán tener.

Durante estos días, explica la presidenta de la Asociación de Hosteleros de Aranda y la Ribera (ASOHAR) se están llevando a cabo las auditorías que permitirán a esos asadores contar con una reseña en sus establecimientos que indican al consumidor que ahí pueden comer ‘Lechazo de Aranda’. “Tras terminar este proceso podremos hacer la presentación de la marca y la promocionaremos en Madrid, porque se trata de darla a conocer”, explica Nuria Leal. Por el momento, son doce los que están recibiendo las auditorías.

Los hosteleros querrían haber contado antes con esta seña de identidad a un producto tan especial y reconocido en nuestra gastronomía, pero el proceso tuvo que paralizarse con la llegada de la pandemia y bastante ocupados han estado hasta ahora en intentar sacar a flote sus establecimientos con esta crisis. Pero por delante se vislumbra la vuelta a la normalidad y un año, el 2022, en el que Aranda será Ciudad Europea del Vino. “Queremos vender esta marca a nivel nacional e internacional porque ya toca, tenemos hace mucho reconocida la marca y ahora es el momento”, asegura Leal.

 

Un producto singular y una elaboración única

Con la marca ‘Lechazo de Aranda’, la reconocida como ‘Capital del lechazo’ sienta las bases del plato estrella de su gastronomía, perfectamente arraigado con su territorio. Está basado en la cría de cordero lechal de las razas churra, ojalada o castellana, nacido y criado en las provincias de Burgos, Segovia, Palencia Soria o Valladolid, que cuenten con algún tipo de certificación de calidad de producto.

Muy especial es su sistema de elaboración, donde el asado se realiza en horno de tipo tradicional, con bóveda de ladrillo y arcilla refractarios y barro, y solera de ladrillo. La leña tiene que ser de encina o roble (con 8 meses de secado mínimo)  y los ‘cuartos’ de lechazo se meten en el horno en ‘tarteras’ tradicionales de barro o ‘Plato de asado al estilo Aranda’: circular, con alrededor de 5 cm de alto y un máximo de 30 cm de diámetro.

Se deberá conseguir una temperatura del horno de 200º C. Primero se coloca el ‘cuarto’ con las costillas hacia arriba (permaneciendo así mínimo 1 hora) y, posteriormente, volteado (hasta completar un mínimo de 2 horas). Luego se comprueba el punto de asado al tacto por parte del ‘maestro asador’ en ciertas partes de la pieza.

En cuanto a las características de presentación, el ‘cuarto’ de lechazo asado se sirve entero y será trinchado ante el comensal.