Dar continuidad a un edificio bajo el aerógrafo de Nano Arribas

El artista suma un nuevo mural en Aranda con una obra que difiere mucho a las que vemos de él

10/11/2021 13:45 | Begoña Cisneros

Con la última capa de barniz el artista arandino Nano Arribas ha dado por finalizado esta mañana su último mural. Un trabajo que difiere mucho a los que ha venido realizando hasta ahora, ya que la imagen realizada con el aerógrafo trata de mantenerse en un segundo plano para que el propio edificio sea el protagonista.

Lluvias, frío, heladas y algún que otro problema con la máquina elevadora han dificultado enormemente el trabajo de Nano Arribas durante las tres semanas que ha tardado en terminarlo. El resultado muestra otra faceta de este artista urbano, que lejos de capar la visión del espectador con una imagen que rompe el paisaje lo que hace es introducir la obra dentro del mismo dando continuidad a las líneas y a los colores.

“Cuando me explicaron el trabajo que han hecho para lograr un edificio con tanto gusto se me ocurrió que una idea buena era hacer un mural que lo acompañe, que sea secundario, que le vista y que dé una continuación a los balcones en cuanto a color y forma jugando con la deformación para romper las líneas”, explica Lázaro.

 

 

En cuanto al esfuerzo añadido para superar las inclemencias del tiempo, el artista asegura que la tarea ha sido dura. “Me ha preocupado en ciertos momentos que el aire no me dejaba pintar. Yo pinto con pistolas y el aire tira el degradado, te lo modifica y no te deja hacerlo fino. Me ha tocado retocarlomucho hasta conseguir lo que quería”, nos comenta.

La promotora Kampinas es la que ha impulsado la construcción del edificio, la que tuvo la idea de contar con un mural para su proyecto en la avenida Ruperta Baraya y la que pensó en Nano Arribas para su realización. “Es una promoción muy novedosa y diferente porque las entradas a las viviendas se hacen desde la calle a través de un corredor, y pensamos que estaría muy bien que las familias que las habiten no viesen un muro desde el corredor, sino algo que les gustase”, explica el apoderado de Kampinas José Ignacio Górriz.

Todo ello en un momento en el que el grupo constructor arandino Peache, al que pertenece la promotora, está a punto de cumplir 50 años. Una fecha digna de destacar, y qué mejor que hacerlo a través de una obra de arte plasmada en el edificio que coincide con su medio siglo de vida. El resultado ha sido excelente, como así lo valoran muchas de las personas que lo ven. Desde Kampinas lo resumen con dos palabras: “Estamos encantados”.