Medio lleno o medio vacío

Se califica como un éxito haber gastado el 38% del dinero dedicado a los Arandabonos

16/11/2021 7:06 | SUSANA GUTIÉRREZ

Esto va de ver el vaso medio lleno o medio vacío. De enfoques. De lecturas de números o de interpretaciones personales. Como casi todo en este ámbito. Acaba de concluir la campaña de los Arandabonos, esa forma de dinamizar el consumo a través de unos descuentos sufragados por el Ayuntamiento. Una iniciativa que ha llegado tarde, muy tarde, casi año y medio después de su anuncio. Aunque eso ya es de sobra sabido.

Ahora es momento de hacer balance, cada cual el suyo. El Ayuntamiento dice que ha sido muy positivo y lo califica como un éxito. En cifras, en un mes y medio de campaña se han canjeado casi 10.750 bonos con una inyección económica de 150.444 euros. Han supuestos como mínimo un movimiento de 300.888 euros en el tejido económico, al tener que gastarse el cliente por lo menos el doble de los 14 euros que se subvencionaban en la compra. De esos datos, el Consistorio interpreta una lectura muy positiva sin entrar en más análisis, ni autocríticas, ni aspiraciones de mejora. Algo que debiera ser necesario y obligado. Como mínimo un estudio para saber porqué no se ha agotado la partida económica, qué se ha hecho mal y cómo han surgido tantas críticas por parte de los establecimientos adheridos.

En cualquier caso, las cifras aportadas por el Ayuntamiento no cuadran. Había una cantidad económica global de 400.000 euros para los Arandabonos. Si se han empleado algo más de 150.000 euros, se ha gastado solo el 38% del total del dinero reservado. Por lo tanto, quedaría pendiente el 62% ( Bastante más de la mitad de la partida no se ha empleado). Es más, si había un bono por cada empadronado mayor de 18 años, el dato de 17.700 bonos que se dio, en su día, es erróneo. A alguien se le traspapeló algún número, porque hay muchos más arandinos censados mayores de esa edad. Según el INE, la poblacion menor de 18 años en Aranda de Duero es de 5.720 personas, el 17,2%. Eso significa que hay cerca de 27.500 ciudadanos mayores de esa edad, tantas como el número de bonos y se ha empleado menos del 40%.  Con esos datos objetivos, no me atrevería a decir ni de lejos que ha sido un éxito, pero claro, una se dedica al periodismo y no a la política.

A pie de calle, en los establecimientos de comercio y hostelería participantes, se han escuchado quejas de la falta de promoción y el desconocimiento de la campaña que existía entre la ciudadanía. Los vendedores se han reivindicado prácticamente como los comerciales de la iniciativa, ya que han tenido que advertir e informar a los clientes de su existencia, desconocida para una gran parte del público. También se trasmite una sensación entre los adheridos de que el premio ha sido más para el cliente que para la reactivación del sector, que ha adelantado el dinero y ahora tienen que esperar.  Por parte de la ciudadanía, muchos no han entendido, por ejemplo, que los bonos no se ampliarán a menores de 18 años o siguiendo el ejemplo de otros municipios se diera la oportunidad de comprar más de un bono.

Como ciudadana que ha utilizado el bono, desde luego es positivo haber podido restar de la cuenta de la compra 14 euros, sería injusto no admitirlo. Más allá de ello, desde luego, la campaña podría haber tenido mejoras, muchas. Comercio y Hostelería viven momentos diferentes, se han reactivado de forma distinta y, quizás, se tenían que haber hecho dos campañas específicas como en otras ciudades. Probablemente es muy democrático que cada persona mayor de edad tenga la posibilidad del acceso a un bono, aunque eso condena a que muchos no tengan intención de emplear esa posibilidad, mientras que a otro tipo de consumidores uno se les queda corto. Teniendo la posibilidad de obtener más bonos también se fomenta el consumo de mayor cantidad económica. En este caso, parecía que animaban a comprar por 28 euros para financiar la mitad.

En cualquier caso, hay 249.000 euros de la partida de arandabonos que han quedado sin utilizar. No hay intención de ampliarla, ni sacar unas nuevas bases. Para eso, habrá que esperar a 2022. Por lo tanto, esa cantidad no se dedicará a temas de comercio o consumo, irá al caja general que conformarán los remanentes del próximo año. Pues eso ¿medio lleno o medio vacio? Opinen