Se inaugura la fábrica de Wallex en Aranda con un pedido de 1.763 viviendas

La comunidad de Madrid adjudica 12 edificios a la planta arandina

30/11/2021 17:12 | Begoña Cisneros / Sergio González

Nace para quedarse y las perspectivas son bastante buenas. Hoy ha tenido lugar la inauguración de Wallex, que ya cuenta con un gran pedido en el bolsillo: la construcción de cinco edificios en la comunidad madrileña. Un total de 1.763 viviendas que se quieren poner en alquiler desde la administración de Madrid.

Dos autocares han viajado desde la capital hasta la planta arandina, creada por el grupo Avintia y Cemes Ventures, con periodistas y profesionales del sector. Han acudido a la inauguración de esta fábrica que, construida en las instalaciones de Gerardo de la Calle de la carretera de Palencia, acaba de echar a andar. Una fábrica que cuenta con la última tecnología del hormigón y una gran digitalización para crear prefabricados de hormigón para la construcción de viviendas. Así nace la primera planta de construcción industrializada integral en España.

De momento comenzará a trabajar un turno con 30 personas empleadas, pero la intención de sus responsables es doblar con otro turno de producción duplicando los empleos. Todo ello en una fábrica en la que se han invertido alrededor de 6 millones de euros.

 

 

 

El acto ha contado con la presencia de la alcaldesa de Aranda de Duero, Raquel González; y la directora general de Vivienda y Rehabilitación de la Comunidad de Madrid, María José Piccio- Marchetti, así como del presidente de Grupo Avintia, Antonio Martín Jiménez y el director de CEMEX Ventures, Gonzalo Galindo.

“Un día muy especial”, asegura el gerente de Wallex José Antonio Fuertes, que ha sido el encargado de dar la bienvenida a los asistentes. Le ha seguido el presidente del grupo Avintia, Antonio Martín Jiménez, asegurando que el sector de la construcción necesita un cambio “y el momento es ahora porque hay una realidad, una necesidad en la parte sostenibilidad, la falta mano de obra y de recursos”. Y mucho ayudará en ello la mejora en la huella de carbono, la optimización de costes, la reducción de plazos de entrega y la minimización de los accidentes laborales propios de la construcción.