La mirada más simpática a la catedral de Burgos

Imágenes que pasan desapercibidas se muestran en Aranda gracias a la cámara de Ángel Herraiz

21/01/2022 10:07 | Sergio González

Jocosas, interesantes y muy llamativas. Así son las fotografías que el artista arandino, aunque afincado en Burgos, Ángel Herraiz,  presenta en la Casa de Cultura de Aranda de Duero ocupando las dos salas de exposiciones. Ad Gloriam Dei es el nombre de esta muestra donde se dan a conocer detalles de la fachada de la catedral de Burgos que suele pasar desapercibidos.

Son 121 imágenes de la iconografía exterior de este importante patrimonio las que se presentan en Aranda, pero Ángel Herraiz asegura que tiene muchas más, y está dispuesto a darlas a conocer si el Ayuntamiento le abre las puertas de la Casa de Cultura para hacerlo en más ocasiones. La alcaldesa de Aranda, Raquel González, ha tomado esa propuesta asegurando que así se hará.

 

 

Porque todo hace presagiar que la exposición será muy visitada, al igual que ha ocurrido en la capital burgalesa con un récord de visitas en 2021, no sólo por su interés cultural sino porque las esculturas que se plasman bajo el objetivo del artista resultan muy singulares y sorprendentes, con una divertida visión del arte que para los eruditos suele pasar desapercibido. Porque no se basan en los estilos ni en las épocas sino en los detalles. Un mono masturbándose o gárgolas con atributos masculinos son algunos de los detalles que Herraiz refleja en su cámara. “Pretendo acercar al espectador esas escenas llenas de contenido y simbolismo que comúnmente no se alcanzan a apreciar o pasan desapercibidas”, apunta el autor.

Las fotografías han sido impresas con tintas de pigmentos minerales encapsulados en resina y cada una de ellas va acompañada de un texto de Ignacio González de Santiago. Él resalta que se trata de un “encuentro de contrarios en esta serie de fotografías de la catedral, de partes de la catedral, todas ellas tan a la vista como ocultas. Gárgolas y quimeras, ángeles y demonios, personajes solitarios o en escenas delirantes, santos, reyes, tenantes y seres fantásticos, estamos ante los márgenes del edificio, aquello que, aunque marginal, quizá anime la esencia misma del templo”. Para él, el fotógrafo Ángel Herraiz ha actuado como un Lazarillo “que nos hace ver lo que, estando evidente, era invisible”.

 

 

El fotógrafo pretende acercar al espectador esas escenas llenas de contenido y simbolismo que comúnmente no se alcanzan a apreciar o pasan desapercibidas y ahí es donde pone el foco. La colección muestra de una forma simpática algunas de las imágenes más curiosas o divertidas de uno de los edificios más emblemáticos de España.

Herraiz lleva muchos años estudiando y analizando la Catedral de Burgos desde la fotografía. Ha tenido la capacidad de encontrar los más pequeños detalles de la Catedral y ha decidido compartirlos con los demás a través de este trabajo realizado durante varias décadas: “Esta colección tiene 43 años, así que hay algunas fotografías que tienen una calidad dudosa y justa porque se hicieron con una cámara sencillita de hace 43 años, con un negativo barato, y ha habido que rescatarlo de una manera dificultosa”.

 

 

Hay esculturas que ha necesitado fotografiar cuatro o cinco veces para capturar la imagen deseada. “Muchas veces depende de la luz. Según le pega la luz una época del año, se puede apreciar mejor. Por lo tanto, no es la misma escena todos los días”, afirma el fotógrafo mediante un ejemplo: “Le pega la luz al archivo municipal de Burgos, que está enfrente, y refleja e ilumina la escultura de una manera diferente”.

Los vecinos de Aranda y sus visitantes tienen la oportunidad de visitarla hasta el día 26 de febrero en las salas I y II de la casa de Cultura, cuyo horario es de 10:00h a 14:00h y de 16:30h a 20:30h los días de entresemana y de 10:30h a 13:00h los sábados.