Comienza la inspección municipal de las bodegas

Un compromiso previo a la apertura de este conjunto etnográfico al público

04/02/2022 14:09 | Begoña Cisneros

La promesa que hace justo una semana realizaba la alcaldesa de Aranda de Duero a las peñas de la localidad y se está cumpliendo. Ante la falta de ayudas de la administración desde hace dos años para la reforma de las bodegas subterráneas y la prohibición de realizar actos en el interior a causa de la pandemia, los representantes de los peñistas ponían de manifiesto que eran muchos los desperfectos que se estaban ocasionando. Manifestaban que no podrían abrir sus puertas a las visitas durante 2022, año en que Aranda ostenta el título de Ciudad europea del Vino, si no se realizaba una valoración de los daños para saber quién era el responsable para arreglarlos.

Dicho y hecho, apenas han pasado unos días cuando han comenzado los trabajos de esa inspección de las bodegas. La primera ha sido esta misma mañana, cuando operarios municipales han acudido a la calle Barrio Nuevo para soltar agua y así comprobar si las filtraciones que sufre la bodega La Navarra propiedad de la peña La Ribera se debe a que en la reurbanización de la calle no se actuó adecuadamente sobre las canalizaciones. “Nos tememos que pueda ser así porque es algo que sólo sucede cuando llueve y desde que se arregló la calle!, indica su presidente Teodoro Martín.

Los técnicos municipales pasarán por esta y el resto de bodegas arandinas para realizar una inspección, teniendo en cuenta que desde 2015 estos elementos subterráneos etnológicos están considerados de Bien Cultural y que existe una sentencia de 2017 que obliga al Ayuntamiento a realizar un plan estratégico de las bodegas que aún no está acabado.

La reunión con las peñas también sirvió para conocer que no serán los peñistas los que tengan que enseñar a los visitantes las bodegas, sino que será el propio Ayuntamiento el que contratará a una empresa para que lo haga. “Nos dijo que va a funcionar de forma similar a como se hizo durante las Edades del Hombre, donde el resultado fue muy bueno”, explica Martín, argumentando que de esta manera las peñas están más tranquilas porque no tienen porqué responsabilizarse si algo ocurre, y contentas por dar a conocer el patrimonio escondido que tiene Aranda. “¡Que las disfrute la gente, que para eso están”, señala el presidente de La Ribera.

Por otro lado, la alcaldesa tomó nota de la reclamación de las peñas para que las ayudas salgan a principios de año, teniendo en cuenta que al tratarse de un conjunto BIC “el papeleo es más farragoso y no nos da tiempo si no las sacan pronto”.

Por último, se aseguró a los peñistas que podrían seguir realizando sus comidas en las calles y no sólo durante las fiestas patronales.