La crudeza y el miedo atroz a la guerra frente a la solidaridad

No está permitido grabar dentro de los campos de refugiados, pero los enviados especiales de DR cuentan que "existe mucha crudeza"

13/03/2022 1:41 | Begoña Cisneros/ María Valverde/ Manuel Rodríguez

Un día más, el que han pasado nuestros compañeros María Valverde y Manuel Rodríguez en el campo de refugiados de Przemyśl (Polonia). Es uno de los lugares que en la frontera con Ucrania se han establecido para que las personas refugiadas que logran abandonar Ucrania puedan ser recogidas para ser trasladadas a otros lugares. Ellas se registran en el centro que se ha habilitado para ello diciendo al país al que quieren ir. Por otro lado se registran los conductores que pueden coger a algunas de estas personas señalando el lugar al que pueden trasladarlas, y así desde el centro de registros ponen en contacto a ambas partes para que, finalmente, viajen juntos.

La reflexión de María va encaminada a las personas que deciden de forma voluntaria acudir a ayudar a los refugiados:

 

 

Los enviados especiales de DR cuentan que está prohibido grabar en el interior de los campos, pero aseguran que en ellos existe mucha crudeza. “Lo que vemos en los medios de comunicación no es nada, absolutamente nada, con lo que se vive allí. Un espacio enorme con cientos de hamacas y personas con la mirada perdida. Niños jugando con lo que pueden, movimiento constante de voluntarios, bomberos y ejército polaco, familias acompañadas de sus mascotas y caras de dolor, rotas. Antes tenían una vida, un hogar. Ahora, lo han perdido todo y muchos no saben cuál será su próximo destino en Europa”, comentan.

El traslado de los voluntarios es que no necesitan más ropa porque "nadan en ella". Lo que sí necesitan son "medicamentos, ropa interior y calzado".