Premio a la sostenibilidad para el IES de Roa

El centro Ribera del Duero es el primero que recibe el sello de la comarca ribereña

07/06/2022 12:11 | Begoña Cisneros

El instituto Ribera del Duero de Roa de Duero es el primer centro educativo de la comarca que recibe el sello ambiental como ‘Centro educativo sostenible’ en Castilla y León. En los tres cursos en los que se ha otorgado esta distinción, por fin un centro de la Ribera del Duero logra el galardón, que ha sido entregado esta mañana por los consejeros de Medio Ambiente y Educación, Juan Carlos Suárez-Quiñones y Rocío Lucas respectivamente.

En total han sido 28 colegios e institutos de la Comunidad los que lo han recibido, un reconocimiento correspondiente a los cursos 2020-2021 y 2021-2022. Con ellos, Castilla y león cuenta ya con 72 centros docentes en los que la educación ambiental supone un aspecto fundamental.

El sello ambiental ‘Centro Educativo Sostenible’ ha sido recogido por la jefa de estudios del centro, Carolina Lera, y pretende otorgar un reconocimiento público a los centros docentes no universitarios que desarrollan iniciativas de ambientalización integral del centro, basadas en la educación y la gestión ambiental. Así, se impulsa la participación del alumnado, la utilización de metodologías activas, la adecuación a los distintos niveles educativos y la implicación de toda la comunidad educativa.

En el caso del centro raudense, se ha tenido en cuenta los trabajos que alumnos y profesores han realizado en materia medioambiental en los últimos cursos, como los planes de mejora Ecoribera o la puesta en funcionamiento del huerto escolar.

 

Requisitos para la obtención del sello ambiental

El distintivo está pensado para los centros docentes no universitarios de Castilla y León, públicos y privados, que cumplan una serie de requisitos. Entre ellos, desarrollar un programa de educación ambiental, disponer de un programa de gestión ambiental y asumir los compromisos de difusión de las memorias sobre sus actividades, en los términos recogidos por la norma.

El programa de educación ambiental deberá estar aprobado por el claustro de profesores y por el Consejo Escolar o estar incluido en la programación general o en el proyecto educativo del centro y haberse ejecutado durante, al menos, los últimos dos años previos. Además, debe integrar las actividades de experiencia y contacto directo con el entorno, con el conocimiento y la realización de acciones para su conservación y mejora. De esta manera, se fomentan tanto los aspectos afectivos, como los cognitivos, y se capacita al alumnado para afrontar los retos de sostenibilidad del futuro.