Un herido tras una pelea en la calle Hospicio

Sufrió un puñetazo y quedó tumbado en medio de la calzada

17/06/2022 8:26 | Begoña Cisneros

Lejos de terminar sus preocupaciones en cuanto a la seguridad del lugar donde habitan, los vecinos de la calle hospicio de Aranda de Duero siguen sufriendo los inconvenientes de vivir en una de las zonas de Aranda donde las peleas y las reyertas están a la orden del día.

La última ha tenido lugar esta misma madrugada cuando, a raíz de una discusión entre dos hombres de origen magrebí que comenzaba sobre las 2:15 horas, ambos se enzarzaban en una pelea. El fuerte impacto provocado por uno de ellos hacia el otro tumbó literalmente a este último en el suelo.

La pelea se iniciaba a las puertas de uno de los locales de ocio que se encontraba abierto, en el número dos de esta calle y prosiguió hacia el centro de la calzada donde quedó tendido el varón, siendo llevado más tarde a la acera por personas que allí se encontraban.

 

 

 

Fueron numerosas las llamadas que se efectuaron por parte de los vecinos a la policía local y al servicio de emergencias 1-1-2. Hasta allí se personaron efectivos de la policía local, de la policía nacional y dos ambulancias del servicio de emergencias de Castilla y León.

En el momento en el que el agresor observó que llegaba la policía quiso huir del lugar, pero fueron los propios vecinos quienes dieron las indicaciones a los agentes sobre la persona que estaba marchándose. El hombre, que antes de la llegada de los agentes se había restregado por la cara los restos de sangre que había dejado sobre la calzada el herido, se resistió a los agentes de una forma brusca teniendo que ser reducido por un buen número de ellos, introducido en el coche policial y trasladado a las dependencias de la policía nacional.

El otro varón, el herido, fue trasladado en ambulancia hasta el hospital Santo Reyes de la capital Ribereña.

 

 

 

Siguen las molestias por ruidos

Las peleas nocturnas no son el único problema para los vecinos de esa zona del barrio de Santa Catalina. A la falta de seguridad que ofrece este tipo de altercados callejeros se unen las molestias que tienen que sufrir por ruido.

Primero por el producido desde el interior de los propios establecimientos que mantienen la puerta abierta al exterior. Son también varias las llamadas que llegan por parte de los habitantes del barrio en ese sentido.

Segundo, por el que provocan las personas que salen a la calle. Los vecinos se encuentran desolados porque no se pone fin a una situación que no respeta su derecho al descanso. “Estamos hartos. No sabemos qué hacer ya porque la policía viene, les dice que cierren las puertas, pero a los cinco minutos las abren otra vez. Incluso hay locales que no cuentan con las dos puertas obligatorias que debieran de tener, pero no se hace nada”, comenta uno de los vecinos, que se pregunta: “Si hacen campañas de uso de cinturón, controles de alcoholemia y demás, ¿por qué desde el ayuntamiento no se hace una campaña de inspección de los locales para ver si cumplen con la normativa?”.