El Santuario de la Virgen de la Cueva de Hontangas ya es BIC

Una protección que el Ayuntamiento lleva persiguiendo desde hace 16 años

30/06/2022 13:35 | Begoña Cisneros

Ha sido hoy jueves cuando el consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León ha aprobado la declaración del santuario de la Virgen de la Cueva, de la localidad de Hontangas, Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento. Con esta declaración se resuelve el expediente incoado en 2022, pero que tras de sí lleva un largo camino para conseguir esta protección, desde que en 2006 lo solicitase el Ayuntamiento y diez años más tarde lo hiciese el grupo político de Ciudadanos.

En esta declaración de Bien de Interés Cultural se delimita un entorno de protección, atendiendo a la ubicación del santuario, formado por el conjunto de parcelas frente al santuario, en la Plaza Mayor, Ronda la Iglesia y Calle de la Cueva, para preservar la relación existente entre el monumento y el medio físico en que se enclava.

El santuario de la Virgen de la Cueva se encuentra situado sobre una pequeña plataforma estructural desde la que se controla la vega del río. Se trata de una construcción rupestre que aprovecha gran parte de una amplia gruta caliza de cuyo interior brota el agua. La cueva queda dividida en dos recintos de distinto nivel y similares dimensiones, separados por una verja de hierro forjado sobre un basamento de mampostería. A ambos lados de la entrada, un banco corrido tallado en la roca y nueve gruesos pilares de piedra de estilo neoclásico sujetan el techo.

Por su parte, la Virgen de la Cueva es una talla románica de transición al gótico -finales del siglo XII o principios del siglo XIII-, de madera policromada. La talla se sitúa en el centro de un retablo de estilo barroco. La pila de agua bendita es otro de los elementos destacados que conserva el santuario. El interior de la ermita conserva una interesante colección de exvotos, en agradecimiento a la Virgen. Al exterior, la fachada de piedra de estilo básicamente renacentista, con algunos remates barrocos posiblemente de finales del siglo XVI o principios del siglo XVII y remata en una espadaña de dos cuerpos, sobre las que se dispone un frontón partido al estilo barroco.

La importancia del Santuario de la Virgen de la Cueva viene dada no solo por los valores históricos o artísticos, sino especialmente por el valor social y de culto que representa. La Virgen de la Cueva es la patrona de Hontangas y de la Comunidad de Villa y Tierra de Haza, compuesta por quince pueblos que unidos perpetúan cada 50 años una romería hasta la ermita, recogiendo una tradición que perdura a lo largo de los siglos.

Los datos arqueológicos documentados en el entorno de la cueva y en el casco urbano de Hontangas parecen sugerir el uso del espacio de la cueva como espacio sacralizado ya desde momentos prerromanos, a momentos anteriores a los de la cristianización, finales del siglo IV y fundamentalmente a partir de los siglos VI o VII.  La presencia de un importante enclave bajo imperial bajo el propio casco urbano de Hontangas sugeriría la posible continuidad de la cueva como lugar sagrado más allá de época altoimperial y el inicio de un proceso de cristianización del santuario.

Por otro lado, desde 1784 hay constancia documental de la existencia de la Comisaría de la Virgen, una institución formada por vecinos de Hontangas y de los pueblos integrantes de la Comunidad Villa y Tierra de Haza, encargada de los rituales y rogativas vinculadas con el culto a la Virgen. A comienzos del siglo XX esta institución es sustituida por la Cofradía de la Virgen de Hontangas, con un carácter más local, que organiza procesiones vinculadas al fin de semana de la semana de resurrección y a la festividad mariana del 11 de septiembre, aunque también sigue encargándose de las peregrinaciones más solemnes que implican a toda la mancomunidad.