El suelo industrial, la azucarera y las eras de Santa Catalina generan dudas en el PGOU

Los técnicos se reúnen con los grupos para resolverlas y el próximo lunes se votará su dictamen

01/08/2022 13:53 | Begoña Cisneros

El suelo industrial, la azucarera y las eras de Santa Catalina son tres de los puntos que han creado dudas a los grupos políticos con respecto al Plan General de Ordenación Urbana. Hoy, tras la entrega del documento definitivo a los miembros de la corporación el pasado 21 de julio, se ha celebrado una comisión de urbanismo donde el arquitecto municipal y la secretaria general han respondido a las dudas.

La intención del equipo de gobierno es contar con los informes definitivos para que el próximo lunes 8 de agosto pueda realizarse una nueva comisión para dictaminar el PGOU y así llevar a un Pleno extraordinario su aprobación provisional con el fin de que llegue a la Junta de Castilla y León a tiempo. Y es que hay que tener en cuenta que el próximo 22 de noviembre finaliza el plazo de suspensión de licencias, lo que conllevaría a que, si no se llega a tiempo, la documentación debiera de iniciarse para un nuevo Plan, quedando vigente el del año 2000. La Junta, recuerda el concejal de Obras Alfonso Sanz, tiene un plazo máximo de tres meses para aprobarlo definitivamente. “Vamos bien, pero tampoco sobra mucho tiempo”, explica el edil popular, esperanzado en que el documento provisional se apruebe en Pleno por los grupos. “He visto sus intervenciones y en principio no veo problemas, es un documento muy técnico y que se necesita, por lo que cuento con que se apruebe”, señala, indicando que se trata de un plan “muy completo y muy técnico donde el principal tema del debate no es político sino técnico”.

Alrededor de 200 alegaciones se presentaron en el periodo de exposición pública y de ellas se han tenido en cuenta una treintena y más de 60 se han admitido parcialmente. De todas formas, advierte Sanz, “se trata de un documento abierto, así que cuando consigamos la aprobación y tengamos las competencias podremos ir variando conforme vayamos necesitando”.

 

Suelo industrial

La falta de suelo industrial para el establecimiento de grandes empresas es algo que ha preocupado a los grupos. A pesar de que el nuevo PGOU permite agrupar parcelas en el polígono Prado Marina, que en su lado sur se puede llegar a ampliar terrenos hasta llegar a los 40.000 metros, y que se elimina la limitación en la altura de 15 metros no está claro que el plan urbano permita la llegada de empresas de un tamaño considerable.

“Nosotros hemos requerido la ampliación del suelo industrial”, recuerda desde VOX su concejal Sergio Chagartegui. Pero la explicación dada por los técnicos para no hacerlo, apunta, es que ello supondría una inflación de los precios, dañando así a las medianas y pequeñas empresas que quisieran instalarse. “Nos han dicho además que la previsión en cuanto a la población va a ser un decrecimiento, pero todos queremos crecer y tenemos que intentarlo”, comenta Chagartegui, señalando que ha pedido un estudio que avale ese posible aumento en el coste del suelo en caso de que se amplíe su extensión.

 

Azucarera

El sector que pasa de suelo rústico a suelo urbano no consolidado para un uso terciario industrial es que ocupa la azucarera, abierta durante más de medio siglo y cerrada en 1996.

Con una extensión de 17 hectáreas de terreno cabría la posibilidad de que en este suelo se instalasen empresas, pero hay un hándicap: que cuenta con edificios de protección especial como la nave central o la ferroviaria que es obligatorio conservar. “Los técnicos no han sabido explicar por qué estos edificios cuentan con esa protección”, señala el concejal de VOX.

 

Eras de Santa Catalina y construcción

Esta zona situada entre el barrio de Santa Catalina y el de Ferial Bañuelos es muy goloso para las nuevas construcciones, y finalmente se tratará como un todo, como un sector único urbanizable. “Otra cosa es el desarrollo, que se puede trabajar después de la aprobación definitiva”, comenta el concejal de urbanismo.

Y es que el PGOU es especialmente requerido por el sector de la construcción, que en numerosas ocasiones ha manifestado su malestar por el retraso de este documento indicando que esta situación les está limitando su trabajo. “No quiero decir que no lleven parte de razón, pero no toda, porque hay sectores que se está construyendo de hecho y tramitando. Otra cuestión es que ahora tendrían que cumplir los dos planes y algunos constructores están esperando a tener el documento aprobado porque les interesa económicamente o les es más rentable y por eso están esperando el documento completo”, señala Sanz.

 

Una aprobación que se prevé conseguir

Ahora sólo queda esperar al informe técnico y al dictamen de la comisión para elevar la aprobación provisional a Pleno. El equipo de gobierno cuenta de momento con el apoyo de VOX si los informes no son contrarios. “No podemos seguir con un plan de hace más de 20 años. Sé que no se puede estar de acuerdo en su totalidad, pero hace mucha falta y, salvo que los técnicos no indican lo contrario lo aprobaremos”, anuncia Chagartegui

Desde Podemos están de acuerdo con algunos puntos, como el cambio de que las nuevas granjas que se instalen tengan que estar a una distancia mínima de 2 kilómetros del casco urbano en vez de a 250 metros. Y conscientes de la necesidad que tiene Aranda del documento, se muestran preocupados, por ejemplo, con lo que ocurrirá con los terrenos diseminados que se encuentran fuera de la ordenación y donde hay gente que está construyendo. También por sus propuestas “para que los barrios emblemáticos, como el de Santo Domingo o los Labradores sigan conservando su fisonomía”, comenta su portavoz Andrés Gonzalo.

Desde IU, su edil Vanesa González apunta que desde su grupo “hemos detectado varios errores, pero a la mayoría no han dado respuestas”. Por ello adelanta que de momento “es difícil poder tomar una decisión sin los informes técnicos y jurídicos definitivos” y su trabajo consiste en seguir estudiando el documento.

 

Imagen: Alfonso Sanz es el concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Aranda de Duero. / BC