
Contar con un hogar independiente, pero que tenga zonas compartidas con el resto de viviendas como la cocina o áreas de descanso. En eso se basa la vivienda colaborativa o en régimen de cohousing y eso es lo que pretende crear la Junta de Castilla y León en Aranda de Duero.
En una parcela de la calle Eugenio de Avinareta, junto a la residencia de la Sagrada Familia, se estima que se construirán 38 viviendas con una superficie útil máxima de 60 metros cuadrados, que contarán con 2 dormitorios y 2 baños. El edificio contará con zonas comunes para las viviendas de lavandería y zonas de coworking. Y existirá una zona reservada para aparcamiento de bicicletas y la cubierta será de uso comunitario para ocio y esparcimiento. No se estima necesidad de trastero, plaza de aparcamiento o sótanos.
Acaba de salir a licitación la redacción del proyecto básico por un importe de 46.755 euros y un plazo de ejecución de un mes. La intención es que las viviendas sean destinadas a alquiler social principalmente para jóvenes, una limitación que evitará que las diferencias generacionales puedan ocasionar que los individuos tengan diferentes intereses o formas de vida, lo que podrían ocasionar conflictos entre los inquilinos. Con las viviendas se pretende facilitar la emancipación de los jóvenes de una manera fácil y económica.
Ahora, será el proyecto que se realice el que establezca realmente cómo van a ser esas viviendas. Y lo elaborará la empresa que resulte adjudicataria.
Una vez ejecutadas, estas viviendas estarán en disposición de formar parte del parque público de viviendas en alquiler que gestiona SOMACYL, destinándose fundamentalmente a jóvenes menores de 36 años.