Vendía cepos prohibidos en el mercadillo

Otro ciudadano llamó al 1-1-2 movilizando 7 agentes para un suceso inventado

13/05/2024 13:52 | Begoña Cisneros

La Policía local de Aranda de Duero retiraba el pasado sábado tres cepos para la caza de un puesto sin licencia municipal que se había establecido en el mercadillo semanal del municipio. Un puesto improvisado que en el momento de llegar los agentes no encontraron a ninguna persona responsable, por lo que procedieron a la retirada de estos elementos totalmente prohibidos para la venta.

Se trata de cepos que tienen unas dimensiones de 30 centímetros de diámetro y 43 de longitud, cuya venta está expresamente prohibida, así como su tenencia y utilización.

 

Llamando al 1-1-2 por el simple hecho de divertirse

El resumen del fin de semana se traduce en 87 intervenciones, entre las cuales destaca una por la mala fe de la persona que la protagonizó, y es que un ciudadano alertaba al teléfono de urgencias y emergencias 1-1-2 que dos hombres se estaban apuñalando en la calle Hospicio, movilizándose así recursos. Porque, aunque no se identificó ante los requerimientos del operador del servicio de emergencias, se desplazaron al lugar dos patrullas de Policía Nacional y una de Policía Local, con un total de 7 agentes. Ellos comprobaron que allí no se había producido ningún altercado, pero sí que pudieron identificar al autor de la llamada, que estaba presente y expectante ante la intervención de los agentes uniformados.

En materia de tráfico, la policía local ha realizado durante en fin de semana cuatro controles de alcoholemia y drogas. 48 conductores han sido probados y uno de ellos arrojó un resultado positivo en alcohol.

También sobre las diez de la noche del viernes se recibió un aviso informando de la ocurrencia un accidente de circulación en la confluencia de las calles San Francisco y Los Pozos, en el que se vieron implicados un turismo y dos ciclomotores. El ocupante de uno de los ciclomotores resultó herido de carácter leve, a causa de que el conductor del turismo no respetó la prioridad de los ciclomotores e irrumpió el carril por el que circulaban.

Al día siguiente se denunciaba a un ciudadano y se le intervenía un permiso de conducir por no haber efectuado el canje en España.