La falta de dinero merma las fiestas de los barrios de Aranda de Duero

Se eliminan actividades musicales y se "tira" de colaboraciones altruistas

05/06/2024 9:08 | Begoña Cisneros

La falta de ayuda municipal a las asociaciones de vecinos pone en jaque sus actividades, y la organización de las fiestas de los barrios es la principal para muchas de ellas. Comienza junio, un mes en el que tienen que iniciarse estas citas lúdicas, que en su mayoría han tenido que modificarlas para “apretarse el cinturón” ante este periodo de “vacas flacas” que están pasando. Con el dinero de 2023 sin cobrar y esperando a que caiga algo del 2024.

Los primeros en celebrar fiestas son los vecinos de La Estación, y el único acto que se celebrará será una misa, el próximo domingo 9 de junio a las 12 horas en la parroquia de San Pedro Regalado. Y un vino español “que pagará la parroquia porque nosotros no tenemos dinero, para qué nos vamos a engañar”, explica su presidente Manuel Muñoz. Un barrio en el que también está en duda si podrá celebrarse la hoguera de san Juan la noche del 23 de junio. En este caso no es por la falta de dinero “porque no supone apenas gasto”, indica el representante del colectivo vecinal “sino porque por ahora no hemos conseguido la autorización, y si no lo logramos nos quedaremos en la luna de Valencia”.

La segunda cita es en el barrio del Polígono Residencial. Gracias a la academia Ecos Musicales y a la escuela de baile Rebeca Cuadrado, la asociación consigue salvar las fiestas. “Porque ellos sacan a la calle sus festivales de fin de curso”, explica Paco González, miembro de la Junta directiva. Porque las actividades se ciñen a eso, exhibiciones de baile y de música a las que se añade una exposición de pintores del barrio entre el 10 y el 16 de junio, y una misa el domingo 16 a las 13 horas en la parroquia de san José. En este caso también con la colaboración de la parroquia y la floristería Nenúfar.

El barrio Ferial Bañuelos sería el siguiente. “No tenemos casi dinero, pero programa vamos a hacer”, asegura el presidente de la asociación de vecinos Luis Oropesa. Eso sí, tendrán que desechar la estrella de sus fiestas, la verbena, que deberá esperar al año que viene. “Pero gracias a las cuotas de los socios vamos a organizar actividades, aunque andaremos justos”, señala, anunciando que tampoco harán ninguna celebración de sal Juan. Ellos también se beneficiarán de colaboraciones altruistas, como la del propio presidente que ofrecerá cinco charlas sobre el espacio. Respeta la misa el sábado y organizará una actividad con niños.

Con respecto a la llegada de 5.000 euros para cada una de las asociaciones de vecinos en los presupuestos de este año, Oropesa impulsa una reunión con el concejal porque las asociaciones no lo ven claro. “¿En qué nos lo podemos gastar? ¿Si nos sobra dinero porque no lo hemos gastado tendremos que pagar intereses?”. Son preguntas que se hace, al mismo tiempo que asegura no entender que se dé la misma cantidad a todas las asociaciones cuando las actividades que se hacen no son las mismas y las necesidades no son iguales todos los años. “Si me dan 5.000 euros ya nos las apañaremos para gastarlos, y si me dan 10.000 también, pero igual nos las gastamos en tonterías cuando hay unos baños de un colegio rotos que necesitan dinero para arreglarse”, comenta.

En Santa Catalina no hay verbena desde hace años, pero no es por la falta de dinero, sino porque supone una responsabilidad “que nadie quiere asumir”, explica su presidente Antonio Adeliño. Sí que ha habido en el barrio una queja por ello “por personas que ni son socias ni quieren serlo”, a las que Adeliño anima a formar parte de la Junta directiva para responsabilizarse de la contratación de una verbena. Por eso optan por una semana festiva, pero sobre todo cultural. Con campeonatos de brisca, petanca, bolos y tuta. También habrá concierto de acordeón y exhibición de baile por dos talleres que organiza la propia asociación de vecinos. Habrá concurso de dibujo infantil y desfile de cabezudos el sábado, y la tradicional misa y vino español el domingo.

La asociación de vecinos de Allendeduero hace años que convirtió sus fiestas en una semana cultural y eso seguirá haciendo, este año será del 24 al 30 de junio, aunque elimina las actuaciones musicales, también por la falta de dinero. Se nutre de la aportación de los propios socios para organizarlas y así consigue ofertar ajedrez, juegos de cartas, pintura de mandalas, taller de maquillaje, cine, puzles, marcha nórdica, una visita al museo de cerámica y una caminata por el parque General Gutiérrez. Pero también habrá magia, una fiesta infantil para los peques y un mercadillo de segunda mano.

Las de Sinovas vendrán en agosto y está por ver qué sucederá este año; y en el barrio de la zona Centro el hecho de que la fiesta esté durante todo el verano, teniéndola que sufrir los vecinos, hace que no se apueste por este tipo de actividad.