
El Ayuntamiento de Aranda de Duero ha rendido este jueves un emotivo homenaje al escritor Guillermo Galván, que fallecía esta medianoche, con un minuto de silencio celebrado en la plaza Mayor, coincidiendo con el regreso del himno de la ciudad al carillón del Consistorio.
El alcalde, Antonio Linaje, destacó la profunda huella que el autor deja en la capital ribereña. “Guillermo Galván es la primera persona en la que pensamos para pregonar nuestras fiestas. Era un gran escritor, pero sobre todo una gran persona, querido por todos los arandinos y ribereños. Quienes tuvimos la oportunidad de conocerle sabemos de los valores que transmitía y de la energía que desprendía en cada encuentro”, afirma el regidor.
Linaje ha recordado el vínculo especial que Galván mantuvo con Aranda a lo largo de los años, asistiendo a presentaciones de libros y a distintos eventos culturales, incluso en los últimos tiempos en los que su salud estaba resentida. “Siempre que podía, regresaba a Aranda. Le gustaba la cultura y esta tierra formaba parte de él. Su fallecimiento nos entristece profundamente”, añadió el alcalde.