Ola de robos en garajes comunitarios de Aranda de Duero

Los vecinos denuncian la sustracción de piezas de vehículos y reclaman mayor vigilancia policial

07/04/2026 12:53 | Begoña Cisneros

La preocupación por la seguridad en los garajes comunitarios ha vuelto a cobrar protagonismo en Aranda de Duero tras detectarse varios robos en distintos puntos de la localidad en las últimas horas. Los autores han dedicado unas cuantas horas para sustraer piezas de vehículos durante la noche.

Los hechos se han registrado en garajes comunitarios ubicados en dos edificios de la calle Ruperta Baraya, en el barrio Allendeduero, y uno de  Madres Bernardas, en el de Santa Catalina, dos zonas separadas entre sí dentro del municipio.

Según las primeras informaciones, los responsables lograron acceder a los aparcamientos y desmontar componentes de varios vehículos estacionados. No todos los coches resultaron afectados, aunque en los muchos casos detectados se han identificado sustracciones de ruedas, catalizadores, tubos de escape y cubre cárter, entre otras piezas.

A lo largo del día, varios vecinos han presentado denuncias ante la Policía Nacional, que mantiene abierta una investigación para esclarecer lo sucedido y determinar si existe algún vínculo entre los distintos robos.

Además, desde fuentes policiales se ha confirmado un caso previo ocurrido durante la Semana Santa en una zona industrial, donde a una furgoneta estacionada en la vía pública también le fue sustraído el catalizador.

 

Malestar vecinal y sensación de inseguridad

Los vecinos afectados han mostrado su inquietud ante unos hechos que consideran difíciles de comprender. Uno de ellos señala que “no es algo que se haga en cinco minutos. Sacar piezas, moverlas y llevárselas requiere tiempo, y aun así nadie ha visto nada”.

En este sentido, algunos residentes critican la falta de control por parte de las fuerzas policiales y apuntan que, mientras existen numerosos controles en otros ámbitos dirigidos a los conductores, “hay poca vigilancia sobre movimientos que se producen de madrugada”.

La preocupación se extiende entre comunidades de propietarios, que reclaman una mayor presencia policial y medidas preventivas, especialmente en garajes comunitarios, donde consideran que este tipo de robos no responde a actos improvisados, sino a actuaciones organizadas.

 

 

 

Un mercado regulado, pero con posibles canales ilícitos

Desde el sector del automóvil se recuerda que la comercialización de piezas usadas está sujeta a una normativa estricta. En este sentido, desde la empresa Desguaces Desgrufesa, su gerente Beatriz Brogeras explican que únicamente pueden venderse componentes procedentes de vehículos dados de baja definitiva y gestionados a través de centros autorizados.

Tal y como señala, “todo lo que no procede de un centro autorizado es ilegal”, subrayando que estos establecimientos garantizan tanto el origen de los vehículos como la trazabilidad de las piezas.

Asimismo, insiste en que las empresas legales no trabajan con piezas sueltas ni de procedencia dudosa: solo admiten vehículos completos o siniestrados, siempre tras verificar su situación administrativa con la Dirección General de Tráfico para tramitar su baja definitiva.

 

Investigación en curso

Mientras continúan las denuncias presentadas por los afectados, la Policía Nacional mantiene abiertas las diligencias para esclarecer los hechos y comprobar si los robos registrados en diferentes puntos de la ciudad guardan relación entre sí.

Por ahora, la principal preocupación se centra en prevenir nuevos episodios similares y reforzar la seguridad en zonas residenciales, donde los vecinos insisten en que se trata de delitos que requieren tiempo, organización y pasan desapercibidos con facilidad.