
El deportista arandino Víctor Cisnal, propietario de los gimnasios ImproveFit, ha logrado completar el Ironman de Lanzarote, una de las pruebas de triatlón de larga distancia más exigentes del panorama internacional y considerada la más veterana de Europa dentro del circuito Ironman.
La competición, celebrada este sábado en la isla canaria, reúne cada año a algunos de los mejores especialistas del mundo en esta disciplina, que combina 3,8 kilómetros de natación, 180 kilómetros de ciclismo y un maratón final de 42 kilómetros a pie.
Cisnal afrontaba esta cita como uno de los grandes retos deportivos de su trayectoria personal, después de iniciarse en el triatlón en 2018 con una prueba de distancia olímpica. Ocho años después, y en un periodo especialmente intenso a nivel profesional por la apertura de su segundo centro deportivo, decidió dar el salto a la larga distancia.

“En el año más duro en cuanto a trabajo de mi vida me propuse entrenar y preparar el conocido Ironman de Lanzarote, considerado uno de los más duros del mundo por el desnivel en bicicleta y las condiciones de la isla”, explica el deportista.
La prueba estuvo marcada por la dureza habitual del recorrido y por las complicaciones físicas en el tramo final del maratón. A falta de poco más de 20 kilómetros para la meta, el triatleta sufrió problemas estomacales que condicionaron su ritmo.
“A partir de ese momento el estómago dijo basta y no entraba nada. Tuve que bajar el ritmo, caminar y recuperar poco a poco hasta poder volver a correr. Nunca pensé en abandonar”, señala Cisnal, que contó con el apoyo de sus padres, su pareja y amigos durante la prueba.
Finalmente, logró cruzar la línea de meta en un tiempo de 14 horas y 24 minutos, completando una experiencia que define como “increíble a nivel mental y una nueva búsqueda del límite del cuerpo”.
Con este resultado, el deportista arandino suma un nuevo hito a su trayectoria, tras superar una de las pruebas más duras y emblemáticas del triatlón mundial.
