Desmantelada en la Ribera del Duero una red de trata de seres humanos

Explotaba laboralmente a víctimas captadas en Portugal

01/07/2026 8:39 | Begoña Cisneros

La comarca de la Ribera del Duero burgalesa ha sido uno de los escenarios clave de una operación internacional que ha permitido desarticular una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral. La investigación, desarrollada de forma conjunta por la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Guardia Civil de Burgos y la Polícia Judíciaria de Portugal, se ha saldado con la detención de cinco personas, tres de ellas localizadas en la provincia de Burgos.

La operación, denominada "PINTO" // "MAOS LIVRES", culmina una investigación iniciada hace más de un año y que tuvo uno de sus momentos más relevantes en marzo de 2025, cuando la Guardia Civil logró rescatar en la Ribera del Duero a dos personas que llevaban 30 y 15 años, respectivamente, sometidas al control de la organización criminal.

Aquel rescate permitió a los investigadores descubrir la estructura de una red perfectamente organizada que captaba a personas en Portugal aprovechándose de su extrema vulnerabilidad económica y social. A las víctimas se les prometía un empleo y una vida mejor en España, pero una vez trasladadas eran obligadas a trabajar, principalmente, en explotaciones agrícolas.

 

Condiciones de vida extremas

Según ha informado la Guardia Civil, la organización controlaba todos los aspectos de la vida de las víctimas. Estas residían en condiciones habitacionales y alimentarias muy precarias, permanecían sometidas a una constante situación de dependencia y apenas podían disponer del dinero que ganaban, ya que la mayor parte de sus salarios era apropiada por la red.

La investigación también reveló que los responsables utilizaban la documentación de las víctimas para realizar diferentes gestiones administrativas en España. Entre ellas figuraban su alta en la Seguridad Social, la solicitud de determinadas prestaciones públicas, la apertura de cuentas bancarias o incluso el registro de vehículos a nombre de las personas explotadas, con el objetivo de dar apariencia de legalidad a la actividad del grupo y dificultar las pesquisas policiales.

 

Tres detenidos

La colaboración entre la Guardia Civil y la Polícia Judíciaria portuguesa permitió reunir numerosas pruebas sobre la actividad económica de la organización. Durante la investigación se localizaron e intervinieron bienes relacionados con la trama, se bloquearon varias cuentas bancarias y se decretó el embargo de inmuebles vinculados con los investigados.

Como resultado de la operación fueron detenidas tres personas de entre 32 y 35 años en la comarca de la Ribera del Duero, que ya han sido puestas a disposición de la Audiencia Nacional tras pasar por dependencias policiales. Paralelamente, las autoridades portuguesas arrestaron a otras dos personas implicadas en la organización, que quedaron a disposición judicial en Portugal.