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Con solo 28 años, la emprendedora arandina Aida García Bueno ha logrado situarse entre los jóvenes empresarios con mayor proyección del país. La fundadora y CEO de Japanese Head Spa España ha sido incluida en la lista Forbes 30 Under 30 España 2026 y también figura entre las mujeres que están transformando el sector de la franquicia, según la revista Emprendedores.
Hablamos con ella sobre el origen de su proyecto, el éxito de una idea que nació en una feria de Miami y los retos de una empresa que ya está presente en 13 países.
- Acabas de entrar en la lista Forbes 30 Under 30 España y también has sido reconocida por la revista Emprendedores. ¿Qué significan estos reconocimientos para ti?
- Son un reconocimiento a mucho esfuerzo. Lo de Forbes era un sueño porque tengo 28 años y sabía que esta era prácticamente mi última oportunidad para entrar en la lista. Ya habíamos aparecido en ediciones de Forbes en Latinoamérica, pero no en España, así que casi lo daba por perdido. Compartir ese reconocimiento con gente tan joven y con proyectos tan potentes fue muy emocionante.

- ¿Cómo nace la idea de Japanese Head Spa?
- Todo empezó en octubre de 2023, durante una feria en Miami. Allí descubrí un concepto japonés de masaje craneal que me impactó muchísimo. Después empecé a ver que en redes sociales mucha gente preguntaba cuándo llegaría esa experiencia a España. Pensé que el consumidor ya estaba preparado y que sólo hacía falta traer el producto. Dos meses después, en diciembre de 2023, abrimos el primer centro en Málaga.
- El crecimiento ha sido muy rápido…
- Sí. En 2024 terminamos con casi 40 centros abiertos en España. Después seguimos creciendo hasta cerrar 2025 con unas 60 ubicaciones y comenzamos la expansión internacional. Actualmente contamos con 75 centros repartidos por 13 países, entre ellos Francia, Portugal, Italia y varios de Latinoamérica.
- ¿En qué consiste exactamente un Head Spa?
- Es una experiencia centrada completamente en el bienestar. El cliente se tumba en una camilla y recibe un masaje craneal acompañado de hidroterapia. Nosotros no trabajamos la belleza, sino la relajación. Buscamos que quien venga, desconecte completamente y salga sintiéndose mucho mejor.

- Emprender nunca es sencillo. ¿Cuál ha sido la mayor dificultad?
- Llevo emprendiendo desde los 17 años y también he tenido fracasos. En 2020 tuve que cerrar una empresa anterior y de aquello aprendí muchísimo. Si hoy tuviera que dar un consejo sería formarse muy bien en gestión financiera. Muchas veces tenemos una buena idea, pero una empresa también necesita una administración sólida. Y, además, trabajar mucho el desarrollo personal porque cuando lideras equipos y trabajas con personas de distintos países tienes que aprender continuamente.
- ¿Crees que desde una ciudad como Aranda de Duero pueden surgir proyectos innovadores?
- Totalmente. Aranda tiene mucho talento y mucha gente con ganas de emprender. Yo soy un ejemplo de que un proyecto puede salir de allí y crecer internacionalmente. De hecho, seguimos teniendo mucha relación con Aranda y contamos con franquiciados de la zona que gestionan centros en distintos puntos de España.
- ¿Qué le dirías a un joven que tiene una idea, pero no se atreve a dar el paso?
- Que el miedo siempre va a estar. Nunca desaparece. Pero si realmente sientes que tienes un proyecto dentro, tienes que intentarlo. Si yo no hubiera dado el paso, hoy no existiría esta empresa ni todos los puestos de trabajo que ha generado.
- ¿Cuáles son ahora los próximos retos de Japanese Head Spa?
- Queremos terminar este año con 110 centros operativos y, si todo va según lo previsto, en diciembre abriremos nuestra primera ubicación en Los Ángeles. Era un mercado al que teníamos mucho respeto por su complejidad, pero creemos que ha llegado el momento. Seguiremos creciendo y consolidando la marca con nuevos tratamientos y más expansión internacional.
- ¿Sigues regresando a Aranda?
- Siempre que puedo. Mi familia sigue viviendo allí y continúo muy vinculada a mi tierra. Siempre es un placer volver a casa.