
El requerimiento presentado por el Ayuntamiento de Aranda de Duero para que ADIF inspeccione de forma urgente diferentes infraestructuras del Directo Madrid-Aranda-Burgos adquiere una nueva dimensión a la luz de documentación elaborada por el propio administrador ferroviario años atrás.
Un análisis realizado por ADIF en 2014 ya advertía de la existencia de 14 trincheras entre Colmenar y Riaza con riesgo 2 o superior y gravedad alta, según consta en la documentación consultada.
En concreto, ADIF calculaba una inversión acumulada de 2.253.040 euros para actuar sobre las catorce trincheras identificadas.
Catorce puntos entre los kilómetros 32 y 97
El análisis localizaba las trincheras entre los puntos kilométricos 32,455 y 97,370 de la línea Madrid-Burgos. Todas las recogidas en la tabla aparecen clasificadas con un nivel de riesgo 2A.
Las actuaciones tenían presupuestos muy diferentes dependiendo de las características de cada tramo. La de mayor cuantía correspondía a la situada entre los kilómetros 97,110 y 97,370, con una valoración de 249.600 euros. También destacaban los 240.000 euros previstos entre los kilómetros 47,900 y 48,150; los 225.600 euros entre el 47,665 y el 47,900; y los 224.000 euros correspondientes al tramo entre los kilómetros 61,200 y 61,400.
En conjunto, las catorce zonas analizadas sumaban varios kilómetros de trincheras sobre las que el documento estimaba actuaciones por esos 2,25 millones de euros.
Una documentación que reaparece tras el requerimiento de Aranda
La existencia de este análisis cobra actualidad después de que el Ayuntamiento de Aranda haya requerido formalmente a ADIF una inspección técnica completa y urgente de otros elementos de la misma línea ferroviaria.
La petición municipal se centra en dos túneles, dos pasos inferiores y cinco pontones, ante la existencia, según recoge el escrito municipal, de “indicios y preocupaciones fundadas” sobre su conservación, mantenimiento y seguridad estructural.
Entre ellos figuran el túnel número 14, situado entre los kilómetros 66,530 y 69,422, y el túnel número 25, entre los kilómetros 101,530 y 105,440, además de diferentes estructuras comprendidas entre los kilómetros 74 y 100.
El Ayuntamiento reclama no solo su revisión, sino también que ADIF acometa las medidas de mantenimiento, reparación, consolidación o seguridad que resulten necesarias y comunique posteriormente los resultados de las inspecciones y las actuaciones previstas.
La documentación de 2014 añade ahora un antecedente relevante al debate sobre el estado del Directo: hace más de una década el propio ADIF ya había localizado catorce trincheras con riesgo 2A y gravedad alta en el tramo comprendido entre Colmenar y Riaza.
Imagen trinchera situada en el kilómetro 46,7, junto al túnel El Jaralón, número 4 de la línea.