La venda y la herida

De estrategias peligrosas y daños colaterales

29/09/2026 6:00 | SUSANA GUTIÉRREZ

Cuando a finales de 2023, los concejales de Urbanismo y Festejos comieron, tapearon, o tomaron vermú, en Milagros, con Victoriano del Río, algo cambió en la hoja de ruta marcada por Sentir Aranda en el tema de plaza de toros. Ese es el riesgo que se corre cuando se va de colegueo distendido a un restaurante, en lugar de levantar acta de una reunión sería y oficial en sede institucional. Que, luego, surgen las dudas, porque en la vida además de ser, hay que parecer. Y esas formas, desde luego, no parecen las más idóneas. A partir de ahí, se optó por descargar de responsabilidades al dueño e incumplidor del contrato firmado, para buscar sacar rédito político de lo mal que lo hicieron aquellos que gobernaron hace más de dos décadas. Desde luego, está claro que algo (o todo) no se hizo bien en este proceso que casi dura un cuarto de siglo porque, en caso contrario, no nos encontraríamos en esta situación. Eso sí, la estrategia de solo culpar a colores políticos para mejorar sus resultados, poniéndose la venda ante lo que ha hecho y hace el dueño (y lo que ha hecho el actual gobierno en más de tres años), se puede convertir en una peligrosa fórmula de perjudicar a los intereses y el bolsillo de todos los ciudadanos.

Al alcalde se le llena la boca al asegurar que no va a pagar por comprar la plaza de toros, pero a la vez está siendo el mejor aliado del propietario del coso taurino para que todos los vecinos, con nuestros impuestos, le tengamos que soltar la pasta, e incluso pedir perdón, por más de dos décadas de incumplimientos en los que ese señor, al que nunca atacan, se ha reído constantemente de Aranda y de los arandinos, a los que en reiteradas ocasiones nos define como “paletos”. No se llamará compra, se denominará de otra forma, pero pagar (dinero), terminaremos pagando (y mucho).

Los capítulos se suceden y, ahora, a Victoriano del Río le han dado seis meses para presentar el proyecto de legalización de la plaza. Un nuevo hito en esta historia, que ha supuesto además un giro. Hay más de una teoría sobre su posible objetivo, la de  intentar con este movimiento lavar la imagen de estos tres años sin hacer nada en el tema de la plaza de toros, o porque desde aquella 'comida', la relación se ha hecho más fluida, y hay algún acuerdo detrás de ello. El tiempo lo dirá.
De forma paralela, se ha contratado por 15.000 euritos, también de nuestros impuestos, un dictamen (a la carta) que diga si hay responsabilidades penales en todo el proceso de la plaza, cuando se sabe que la mayor parte está prescrito. Se une a los 17.000 euritos, también de las arcas de todos (y también, a la carta), que se han pagado a otro despacho para que vea si puede declararse la nulidad del contrato (que la culpa es del Ayuntamiento y hay que pagarle al pobre incumplidor del Río por estos años de ‘sufrimiento’). A mayores, está el comité de expertos que quiso ser, pero nunca fue. El exmagistrado y su posible incompatibilidad. Todo ello, teniendo un gabinete jurídico externo al que claramente se está puenteando, a pesar del contrato y los pagos anuales. Y, para rematar, los servicios jurídicos municipales que un día ven el coso fuera de ordenación porque está el PP, y ahora ven la nulidad porque esta Sentir Aranda. Por abogados, desde luego, no será. Claro, los pagamos todos nosotros.

Y a todo ello sigue la investigación. Estoy ansiosa por conocer el nuevo capítulo. De momento, en los dos que se han hecho públicos, no he conocido nada que no supiera. Me llama la atención como se habla con sorpresa de hallazgos como si fuese la fórmula de la penicilina, y el desconocimiento que tenían sobre ello (pero, dónde han estado). Que si la venta de la plaza se firmó en funciones, allí estábamos en la puerta de la notaría para cubrir la noticia. Que se firmó el pago en plazos, o que hubo hasta ocho licencias provisionales anuladas por ser nulas de pleno derecho, está todo publicado y republicado. Si miraran la hemeroteca, hubieran enriquecido mucho su cultura de historia municipal. Lo dicho, expectante ante el nuevo capítulo…