Viaje a Librería Finestres Palestina, Barcelona. 5ª Parte. Domingo. El Fin.

26/05/2026 8:44 | Noelia Cabestrero

Sabía que no podía irme sin correr por la playa de Mataró. No pude hacer un todo incluido con chapuzón. Aunque me faltó poco, alguna ola me alcanzó de pleno. Mientras se desperezaba el tío, compuse su poema.

Gregorio

Es de armas tomar Gregorio

pero de las buenas, buenas

a todo el mundo conoce

a todo el mundo embelesa

 

Poco a poco va cruzando la mañana

Montse y Kari como guardianas

se levanta, se asea

mientras, a veces, Fina oírle canta

 

Un desayuno con galletas

hasta bajar a la Morera

donde Victor, los dueños Sergio y Alba

y su pequeño Hugo

o cualquier otro le esperan

 

Salió de su Castilla, Valdeande aldea,

y aunque la lleva en el alma

(el cuadro del salón del puente de Aranda)

MATARÓ y Cataluña le trataron tan bien

que siempre ha estado

como en su casa

¡Te queremos tío!

 

A las 11 salía el AVE. Llegué a Sants justa, hubo paradas por reparaciones en las vías; en el tren, me informaron que desde Adamuz, la regularidad de las competencias de Adif ha empeorado, no así el Ferrocarril de Cataluña dependiente de la Generalitat, lo cual había comprobado sin querer el día anterior.

En Sants el AVE también tuvo 45 minutos de retraso y en Delicias, ya en Zaragoza, el trasbordo fue, aunque ponía Renfe, a un autocar a Calatayud.

Escribiendo este relato he descubierto con qué asocio la bici y al tren de mi  infancia: Verano Azul y La vuelta al mundo en ochenta días. ¿No oís el traqueteo de las ruedas de Tito y Piraña? ¿No oís el silbato del tren de vapor de Willy Fox?